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Beneficios del pilates para embarazadas

Profundizamos en los beneficios del pilates para embarazadas, una disciplina que ayudará al fortalecimiento muscular, el control de peso y el dominio de la respiración. Se puede practicar a partir del primer trimestre y desde casa con la ayuda de un profesional que actuará como guía.

Una mujer en estado de gestación debe seguir realizando ejercicio físico para mantener fuertes sus músculos y huesos, además de regular su peso, reducir la posibilidad de padecer alguna lesión y favorecer el mantenimiento de la postura corporal. Entre las múltiples disciplinas deportivas que se pueden practicar, el pilates para embarazadas es una buena opción, dados los beneficios que repasamos a continuación.

Antes de comenzar, recordemos que el pilates es un sistema de entrenamiento que abarca los planos físico y mental, y que fue Joseph Hubertus Pilates quien lo creó a principios del siglo XX combinando el yoga con la gimnasia y la fisioterapia. El objetivo era conseguir dinamismo, fuerza muscular y dominio mental, además de controlar la respiración e inducir al cuerpo a la relajación.

Es preciso recordar también que el pilates abarca dos ramas: por un lado, la que usa aparatos como el trapecio o la silla junto a otros elementos que suelen estar presentes en un estudio especializado; por el otro, el pilates en suelo, para el que solo se necesita una colchoneta y accesorios como la fitball o balón suizo, el aro o la banda elástica.

Beneficios del pilates para embarazadas

Si partimos de que sirve para ganar fuerza muscular y mejorar la respiración, entre otras cosas, ¿se te ocurren beneficios más útiles para una embarazada? El objetivo de una mujer en estado de gestación debe ser prepararse para un parto lo más natural y sano posible, y para que luego cueste muy poco volver a la normalidad físicamente hablando. Ya sabemos que con un bebé nada será igual, pero eso también insta a mantener la forma.

El pilates promueve la buena circulación sanguínea, por lo que puede prevenir la aparición de varices. También ayuda a mantener un peso saludable durante el embarazo y a que resulte más fácil recuperar la forma después del parto. Recordemos que la mayoría de las mujeres debe poner entre 11,5 y 16 kilos durante el embarazo, y que los riesgos de tener sobrepeso incluyen una presión arterial alta, la diabetes gestacional o el aumento de posibilidades de cesárea.

Si el pilates para embarazadas ayuda al parto es, por un lado, porque ayuda a fortalecer las piernas, que deben soportar el progresivo aumento del abdomen. También fortalece el suelo pélvico y ayuda a prevenir o tratar los problemas que puedan aparecer en torno a él, como las lesiones. Asimismo, ayuda a prevenir los dolores de espalda, de pelvis y las piernas cansadas.

Otra razón por la que el pilates ayuda a las embarazadas es por los ejercicios que promueven el control de la respiración, pues la actividad incita a la concentración durante la ejecución de los movimientos. También induce a la relajación y a ganar sensación de flexibilidad, factores también claves durante el embarazo.

Cuándo es mejor practicar pilates

No podemos responder a esta pregunta de manera categórica, pues todo depende del estado de cada embarazada. Para una mujer que no haya hecho ejercicio nunca no será buen momento empezar. Agregar esfuerzos adicionales a un cuerpo que ya está sometido a los cambios propios del embarazo puede resultar perjudicial. Si es tu caso, lo mejor es que te mentalices sobre la importancia de hacer ejercicio y comiences después del parto.

Practiques ejercicio regularmente o no, el primer trimestre probablemente tampoco sea el adecuado, pues es cuando más riesgos existen. En este periodo se suelen prescribir paseos tranquilos que no comprometan el estado de salud del futuro bebé.

Pasados los tres primeros meses, por lo general, sí puede ser un buen momento para practicar esta disciplina tan beneficiosa. Entre los ejercicios de pilates que se suelen recomendar a las embarazadas están los de cuadrupedia, esto es, a cuatro patas. Ayudan a fortalecer la espalda sin que el abdomen obstaculice al movimiento, y siempre coordinado los ejercicios de suelo pélvico.

En el tercer trimestre se suele recomendar poner el foco en el control de la respiración, así como aquellos ejercicios que ayuden al bebé a tomar la posición ideal para nacer. La fitball puede representar una magnífica opción.

Es fundamental seguir las indicaciones del ginecólogo, pues será quien conozca el estado de salud de la embarazada y, desde su formación, pueda indicar o desaconsejar determinadas actividades.

Por qué es mejor con un servicio de pilates a domicilio

El pilates en casa está muy bien porque la embarazada está en un entorno que conoce y donde se siente cómoda, a la par que evita tener que hacer desplazamientos innecesarios. Sin embargo, si algo requieren los ejercicios de pilates para embarazadas para ser plenamente efectivos es la precisión: hay que ejecutar bien el movimiento y acompasar la respiración, además de partir de que hay ejercicios que en un estado avanzado de gestación no resultarán tan recomendables.

Hay ejercicios para los que se necesita ayuda, y eso nos emplaza a la figura del fisioterapeuta. Dada su formación y experiencia, puede proponer ejercicios con fluidez, atención y pocas repeticiones, guiar en su ejecución y aconsejar cómo ponerlos en marcha cuando la embarazada esté sola. Se tratará de ejercicios muy focalizados en sus necesidades.

En definitiva, el pilates para embarazadas es recomendable por sus ventajas, destacando el fortalecimiento de la espalda, la pelvis, el suelo pélvico y las piernas, además del control mental y de la respiración. Es preciso que la mujer embarazada se mantenga en forma para evitar complicaciones en el parto y para recuperar su estado físico lo antes posible después de este. Si quiere realizar las actividades en la comodidad de su hogar, mejor que cuente con un profesional que la guíe.

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