Fisioterapia en casa: ejercicios y ventajas del servicio a domicilio

Conoce todas las ventajas de la fisioterapia en casa, que evita el desplazamiento de pacientes cuando han visto reducida su movilidad o tienen poca disponibilidad por motivos laborales y personales. Al ahorro de tiempo se suman otras ventajas, como la comodidad y aumento de la seguridad que se deriva de evitar el traslado. Una modalidad que ofrece todas las garantías.

La fisioterapia tiene un papel fundamental en el tratamiento de lesiones, especialmente si son traumáticas, ayudando a mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes. Pero las sesiones, al menos en la mayoría de los casos, implican el desplazamiento de los pacientes, con los problemas que de ello se derivan por las molestias y por la falta de movilidad que sufren en muchos casos. La fisioterapia en casa es la solución, una opción que pocos conocen.

En esta modalidad, es el especialista quien se desplaza al domicilio del paciente para someterle a un tratamiento específico e individualizado, que es fruto del estudio exhaustivo de su estado y del conocimiento de las técnicas a emplear. Cualquier persona puede beneficiarse de la fisioterapia en casa, ya se trate de ancianos, niños o víctimas de accidente de tráfico; o simplemente de personas trabajadoras con poco tiempo.

Cuáles son las ventajas de la fisioterapia en casa

La ventaja principal es la de evitar el desplazamiento del paciente. Es cierto que muchas de las personas que acuden a la clínica tienen un buen estado de salud general, como sucede con deportistas que quieren prevenir lesiones y mejorar el rendimiento o con trabajadores que quieren someterse a tratamientos descontracturantes. Pero cuando se trata de lesiones, fracturas, tendinitis, esguinces u otros, sea su grado mayor o menor, la movilidad se reduce y las molestias aumentan.

Un fisioterapeuta en casa evita el desplazamiento con las molestias que supone, y no solo para el paciente: también para el cuidador. Esta figura, sometida a un desgaste emocional e incluso físico que queda muchas veces en un segundo plano, también se ve beneficiada.

La flexibilidad es otra de las grandes ventajas de la fisioterapia a domicilio, y esta es la gran baza de quienes no han visto reducida su movilidad hasta el punto de no poder hacer su vida normal, pero cuyos compromisos profesionales les hacen tener pocas horas disponibles. Se suma el ahorro de tiempo, pues no hay que trasladarse ni permanecer en la sala de espera. Puede que también de dinero, ya que si el paciente no puede conducir y el transporte público le resulta incómodo, tendrá que pedir un taxi o solicitar a un familiar que le lleve.

Es un formato que el profesional prefiere en muchos casos, porque el paciente, al estar en un entorno que conoce, se encuentra más relajado y tranquilo, de manera que puede concentrarse plenamente en los masajes y ejercicios. Podrá observar también lo que tiene a su alcance para asegurarse de que goza de un ambiente seguro, y ofrecerá recomendaciones para mejorar.

Todo ello sin renunciar al saber y buen hacer un profesional, es decir, un fisioterapeuta certificado que durante los 60 minutos de media que suele durar la sesión ayudará a la recuperación. Y sin costes adicionales.

Cómo funciona la fisioterapia a domicilio

Concertar una cita

Lo primero es llamar o reservar a través de nuestra web con suficiente antelación para concertar una cita. Hay profesionales que trabajan en fin de semana, de manera que se puede contar con los servicios de un fisioterapeuta a domicilio de lunes a domingo. La idea es adaptarse lo máximo posible a las necesidades de los pacientes.

Es el especialista quien traslada todo lo necesario para la sesión, de manera que el paciente solo tiene que preocuparse por estar listo en el momento de la cita. Hablamos de cremas, material para tonificar o incluso de camillas.

Tipos de tratamiento y duración

Las sesiones duran generalmente una hora, tiempo suficiente para realizar un tratamiento bien diseñado y ejecutado que se inserta en un plan de mejora mayor, y que presumiblemente implica más sesiones con una periodicidad por determinar.

La fisioterapia a domicilio abarca los tipos más recurrentes, como la aplicación de técnicas específicas para reducir el dolor de espalda, cervical, lumbar o la escoliosis, que son las molestias provocadas por la desviación lateral de la columna vertebral. La fisioterapia neurológica, por otra parte, ayuda a mejorar las secuelas que una lesión del sistema nervioso deja en una paciente, como el ictus, el Parkinson, la parálisis cerebral o la esclerosis múltiple, entre otros.

Los servicios en casa también incluyen drenaje linfático, una de las técnicas más empleadas y efectivas sobre pacientes que tienen problemas de circulación. En otros casos, se prescribe una tabla de ejercicios de fisioterapia que el profesional enseña a ejecutar al paciente para su práctica regular, y que ayuda en casos de dolor crónico o patologías recurrentes. El pilates, por ejemplo, ayuda a la tonificación y el control de la respiración, y es recomendable para las embarazadas entre otros sectores poblacionales.

La fisioterapia en casa suma múltiples ventajas a los beneficios que ya tenía la presencial en clínica, evitando desplazamientos y propiciando un entorno seguro y cómodo para el paciente y la persona que lo cuida. Solo se trata de pedir cita y estar disponible a la hora acordada, pues el profesional se desplaza con todo lo necesario para realizar la sesión.