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Cómo paliar los síntomas de la escoliosis y posibles tratamientos

La escoliosis es una desviación de la columna con respecto al eje perpendicular al suelo. Hay mucha gente que presenta la columna desviada en grado ligero y no se percata de ello hasta que el paso de los años acentúa el problema. En otros casos, desviaciones importantes que se manifiestan en la infancia pueden suponer un problema serio a corregir cuanto antes, pues las alteraciones en la correcta curvatura y disposición de la columna pueden comprimir la médula espinal y comprometerla, presionar los pulmones, raíces nerviosas que salen a través de los espacios intervertebrales o, el caso más leve, ser motivo de dolores crónicos.

Qué es la escoliosis

Como hemos dicho, la escoliosis es toda desviación de la columna con respecto al eje perpendicular al suelo si miramos a un individuo de espaldas. Hay personas con escoliosis cuya columna forma una curva en forma de C en lugar de seguir una línea recta y otras con doble curva, que adopta el aspecto de una S.

La gravedad de los casos de escoliosis viene determinada por el ángulo que presentan los puntos de inicio y final de estas curvaturas en forma de C o de S. La localización de las desviaciones también importa, pues puede afectar a la cavidad torácica y la eficiencia respiratoria.

Qué síntomas presenta

En los casos leves, la escoliosis pasa inadvertida salvo que se realice una radiografía o una revisión de la espalda en busca de deformaciones. Estas desviaciones, en especial la escoliosis aunque también la cifosis, suelen aparecer en la pubertad. Hubo una época en la que se asociaba la escoliosis con adolescentes que habían dado un estirón de más de 10 cm en un año, aunque se ha descartado este criterio porque también puede afectar a personas de poca estatura y crecimiento más uniforme. Lo que sí se sabe es que el crecimiento es determinante para la aparición y la corrección de la escoliosis.

Pero, hablando de síntomas, salvo los casos severos, lo más que se puede percibir en una persona joven con escoliosis es que presenta un hombro más alto que el otro, o que tiene una pierna más larga que la otra. En este último caso la escoliosis no suele ser una desviación de columna sino una adaptación postural que se corrige con un calzado adaptado.

A la hora de hacer deporte, la realización de ciertos ejercicios puntuales puede forzar a una espalda con escoliosis a girar la cabeza, lo que pone en aviso a los buenos entrenadores personales y a los fisioterapeutas. Y es que quien sufre de escoliosis no debe cargar pesos, en especial de manera asimétrica. También es importante de higiene postural siempre, pero más en caso de desviaciones leves o moderadas de columna.

Los casos graves requieren de uso de un corsé ortopédico o de cirugía de columna.

De no corregirse aunque quede cierto resquicio de desviación, en la edad adulta comenzarán los dolores y los pinzamientos como consecuencia de esfuerzos que no afectan al común de la población de esa edad, y al avanzar los años el dolor suele hacerse crónico y puede ir acompañado de otras lesiones como protusiones discales.

Consejos y ejercicios para aliviar los síntomas de la escoliosis

Mientras no haya terminado la etapa de crecimiento, se puede lograr la recuperación total o casi completa de los casos leves y moderados de escoliosis con ejercicios e higiene postural. También se logran avances significativos en los casos graves, sin necesidad muchas veces de recurrir a la cirugía.

Cuando una escoliosis no muy grave no se detecta hasta la edad adulta, aunque no es posible hacer que la espalda recupere la correcta alineación sí se puede disminuir el dolor con ejercicios de rehabilitación.

Estos ejercicios que corrigen la escoliosis y alivian el dolor que produce a partir de ciertas edades deben ser siempre suaves. La natación, el aqua-gym y el Pilates permiten a la espalda adoptar posturas correctas a la vez que fortalecen los músculos que la sostienen. La reeducación postural (RPG) es el complemento necesario a estos ejercicios que pueden ser de rehabilitación temporal si la escoliosis se detecta a tiempo, o de mejora de la calidad de vida y alivio del dolor en caso contrario.

Tratamiento de la escoliosis mediante la fisioterapia

El fisioterapeuta es el profesional más capacitado para decidir qué ejercicios en concreto debe realizar un paciente y, lo que es más importante, quien nos corregirá mientras aprendemos las rutinas en caso de no hacerlos de forma correcta.

Insistimos en consultar cada caso concreto a un fisioterapeuta porque no es extraño que la escoliosis vaya acompañada de otras desviaciones de columna, en especial de cifosis, o que alguien no pueda realizar ciertos movimientos o estiramientos debido a alguna lesión ajena a la patología de espalda que se pretende corregir.

Además de la rutina de ejercicios suaves y estiramientos, un fisioterapeuta puede aliviar el dolor crónico cuando se manifiesta con mayor intensidad por un cambio de tiempo o como consecuencia de un esfuerzo, una mala postura, etcétera. Masajes y corrientes eléctricas, bien aplicadas, permiten controlar las lesiones que se producen con facilidad cuando la espalda presenta alguna desviación: pinzamientos, contracturas o neuralgias.

Los ejercicios para la escoliosis son siempre deseables, pero deben realizarse de manera correcta para no sufrir efectos adversos y también se tienen que adaptar a la condición física y posibles patologías adicionales de cada paciente. Por ello, no sirve acudir a un gimnasio con una tabla genérica de ejercicios, aunque un monitor nos pueda enseñar a realizarlos adoptando la postura correcta en todo momento. Lo primero es que esa tabla de gimnasia sea adaptada por quien más sabe del tema: un fisio. Si además, es posible recibir las sesiones de fisioterapia a domicilio, las ventajas son aún mayores.

El fisioterapeuta a domicilio puede ver en qué espacio vas a desarrollar los ejercicios, además de los materiales de que dispones, por lo que puede ayudarte a adaptarlos a tus circunstancias personales y a las de tu hogar. Puede ser incluso recomendable seguir sesiones de Pilates a domicilio, siempre y cuando tu terapeuta así te lo indique.

Si te es posible, muestra radiografías recientes de tu espalda al fisioterapeuta cuando te visite en tu domicilio. De esta forma, podrá ver cuáles son los problemas de tu columna en particular y adaptará el tratamiento para que la mejoría se note cuanto antes.

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